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Mostrando entradas de agosto, 2012

Frío

Caminaba con sus pies descalzos maltrechos por esos estupidos tacones que horas antes estreno con la esperanza de que sirvieran para algo en la tarea que ella misma se habia encomendado y que ahora colgaban de sus manos, junto a un bolso adquirido tambien para la ocasion y bajo la fría lluvia de octubre, desprotegida tanto ante el agua como ante cualquier tipo de peligro; sin embargo, ella sabia que aquella noche nada más podría dañarla, sus lagrimas se ofuscaban en buscar salida entre sus ojos, y asi mezclarse con aquella lluvia, aunque ella se negaba a permitirlo, mostrar debilidad era lo ultimo con lo que queria finalizar la noche. 

Laberinto

Tirada en la cama, con el aire acondicionado a pleno rendimiento, y un suave hilo de música estrombotica de fondo, se limitaba a observar entre la oscuridad, dejando fluir sus pensamientos libremente. Podía recordar cada sutil movimiento de aquellos labios rozando a los suyos, el sabor a menta recien mascada, su aliento, fresco cúal brisa de verano; Sus labios todavia ardian y parecian anelarle. No se había parado a pensar hasta aquella misma tarde cuanto significaban el uno para el otro; mucho menos planteado verlo como algo más que un amigo. Y sin embargo en apenas unos segundos se habia convertido en ese algo más. Habia cruzado la línea sin quererlo, o tal vez si..? En cualquier caso, el recuerdo no dejaba de golpearla, aumentando su confusión. No tenia ni la más minima idea de que iba a hacer con aquella relación? Indefinida, sin nombre y sin sentido.  Pero tenia claro de que aquel beso, había tornando su periodo de tranquilidad autoimpuesto al periplo de las dudas. Y lo más imp...

Un lugar efimero

Y alli estaba ella, con las piernas colgando sobre la cornisa del tejado, la luz del sol cegaba sus ojos, mientras ella, en su obstinada cabezoneria intentaba mirarlo fijamente; respiraba lentamente, sintiendo cada mota de polvo transportada ligeramente por la suave brisa cochando contra su cara, en un silencio roto solo por el bello canto se las recien llegadas golondrinas. Las envidiaba, iban de aqui a alla, a su antojo, aprovechandose del viento, movidas solo por su instinto, sin ninguna preocupación más que alimentarse y obtener refugio en el frío invierno. Sin duda las envidiaba, recorrian kilometros y kilometros sin dar cuentas a nadie, bajo el amparo del sol y su calor, libres, libres de toda atadura. Ensimismada, el rugido de la puerta rompio el hilo de sus pensamientos, era la hora de volver a la realidad