Frío
Caminaba con sus pies descalzos maltrechos por esos estupidos tacones que horas antes estreno con la esperanza de que sirvieran para algo en la tarea que ella misma se habia encomendado y que ahora colgaban de sus manos, junto a un bolso adquirido tambien para la ocasion y bajo la fría lluvia de octubre, desprotegida tanto ante el agua como ante cualquier tipo de peligro; sin embargo, ella sabia que aquella noche nada más podría dañarla, sus lagrimas se ofuscaban en buscar salida entre sus ojos, y asi mezclarse con aquella lluvia, aunque ella se negaba a permitirlo, mostrar debilidad era lo ultimo con lo que queria finalizar la noche.