Entradas

Mostrando entradas de octubre, 2015

No necesito

No necesito que me des grandes consejos, necesito que me prestes tus oídos. No necesito que me digas que todo estará bien, necesito un abrazo. No necesito que me des todo tu tiempo, necesito aprovechar al máximo cada minuto juntos. No necesito que me eches de menos, necesito saberlo cuando realmente lo haces. No necesito que me mantengas, necesito que comprendas que puedo y quiero hacerlo por mi misma. No necesito que me des la razón, necesito que me rebatas, que discutamos por idioteces. No necesito que me muestres tus virtudes, necesito que me muestres tus defectos. No necesito que me cambies, necesito que me dejes ser. No necesito que te quedes, necesito ver si me quema tu ausencia. No necesito que me quieras mucho, necesito que me quieras bien. Ante todo, no te necesito,  y tú a mi tampoco me necesitas. Necesitamos no necesitarnos, y seguir siendo dos personas que juntas forman algo y no un algo formado por dos personas. No ser nunca un "combo pack" indivisibl...
Después de meses dando vueltas en su cabeza había conseguido cuadrar su puzzle; pensamientos, recuerdos y sentimientos hasta entonces mezclados en un cóctel agridulce, cobraban por fin sentido. Era consciente de lo que deseaba más también de que para ello era demasiado tarde. Habia dejado correr a las manillas del reloj al ritmo de su confusión, y dejando escapar con los minutos las opciones. Notaba como, su deseo se tornaba inalcanzable a medida que su cabeza se iba liberando de ataduras y dudas, como si el primero dependiera del segundo, como si de factores inversamente proporcionales se tratase. Justo cuando se habría lanzado con los ojos cerrados, no tenia donde saltar. Había tardado demasiado, o quizás lo suficiente.

circunstancias ajenas

Lo único que necesitaba en aquel momento era un abrazo y un "todo estará bien" por muy ficticio que este sonara. Y un saco de boxeo para calmar su rabia. No recordaba haber hecho ningún pacto con ningún demonio mediante el cual su vida personal se fuera a pique a cambio de un resultado maravilloso en el ámbito profesional; pero habría jurado en aquel instante que no era tal y como lo recordaba. El equilibrio emocional parecia un cuento de viejas que a Ella nunca le tocaba experimentar, y el mundo a su alrededor se hundía cada vez que intentaba recobrar aliento. Le preocupaba el hecho de que en toda aquella maraña de rabia, dolor y mentiras el problema estuviera en su interior y no en el exterior, pues todo parecía afectarle de un modo exagerado y le desgarraba a tiras la piel por momentos; sin embargo, solo percibía algún tipo de paz en su soledad, la cual había aprendido a disfrutar necesariamente, descartando así la idea. Solo creía necesitar unas orejas que se presta...