Entradas

Mostrando entradas de 2016

reflejo

A ti, que no pareces la misma persona: Déjate de lágrimas de cocodrilo, espabila. Ve a perder esa cordura que nunca tuviste. Con suerte de camino encuentres las ganas de algo. Busca papel y lápiz: pon en orden tus prioridades. Si hoy no sabes por donde empezar, inténtalo mañana. Intentalo hasta que te duela todo el cuerpo si hace falta. Pero no lo dejes pasar, ante todo no te dejes caer ahí, que no te coma la mierda de otros. Y  así, hasta que vuelvas frente a ese espejo y vuelvas a verte en él. Venga, ven, perdónate y date "un chance".

ya está

Algunas biografías podrían empezar con un enigmático "Solo era si era última opción". Y además de buen comienzo sería buen resumen. Vaya que si. Y con un título parecido a: "Guía de como ser un desastre social". 

Breve

No todo el mundo tiene el lujo ser lo bastante ( cabezota, inconsciente)  obstinado  como para conseguir ver lo bonito a absolutamente todo. Porque lo hay, y no se trata de optimismo y/o conformismo, sino de optimización.  Esto es lo que hay, esto es lo que tengo. Son mis recursos y los explotaré al máximo para mejorar, o lo que surja. Porque solo para empezar: tengo mi vida en mis manos, o eso creo, siendo ello mucho más de lo que muchos soñarían tener.  "La libertad es un lujo que no todos pueden permitirse". -- O. Von Bismark "Las cadenas de la esclavitud solamente atan las manos: es la mente lo que hace al hombre libre o esclavo". -- F. Grillparzer   

Actitud

Me gusta ese tipo de gente, con una paleta de colores lista siempre para cambiar el color al día si no les gusta;  de esas que te lo mejoran con tan solo su sonrisa. De esas que parece que te van a arreglar la vida solo con su ingenio incomprensible y brillante. Que te pegue el buen humor, que te haga reír cuando vas a la deriva. Que sepan el momento justo para ese abrazo. Me gusta ese tipo de personas capaces de solucionar cualquier cosa, fácil o difícil, resolutivas, de hacerte pensar, de ponerte el mundo patas arriba para que cambies tu perspectiva, y sin ningún criterio ético. Un poco malas influencias. No me refiero a esa gente que vive en las nubes y no se toma las cosas enserio, no de esas que se emocionan solo porque hay un vaso. Sino de esas, que saben diferenciar entre lo que, aunque no les guste, pueden cambiar o no. Y actúan en consecuencia. De esas que simplemente ven el vaso a medias,  pero se lo beben o lo llenan en el grifo para no dar pie a medias tinta...

Por encima

Querías por encima de tus posibilidades. Y así pasó, un domingo cualquiera te despertaste y abriste los ojos.  El día era menos claro de lo que recordabas en una mañana de otoño. Algo parecía faltar en tu estómago, no era ninguna mañana de resaca. Tanto tiempo sin verlo; lógico que aquello se rompiera en mil pedazos. No dolía la herida, dolían las expectativas de golpe marchitas.  Al abrir los ojos, aquella mañana se cerró una puerta de golpe ante tu cara, una puerta que la noche del sábado pretendías dejar abierta para siempre. A ver como te explicaban a ti aquello.  Aquella mañana abriste los ojos y muchas heridas mal cosidas.  Claro que querías por encima de tus posibilidades, simplemente querías y eso ya era demasiado para quien no se deja querer.  Una tarde de viernes y quizás todo esto pase. 
Todo el mundo te decía que te abrieras más, que dejarás salir fuera tus senimientos. Y es curioso que cuando lo haces, cuando te muestras tal cuál, cuando derribas tus muros, solo te encuentras frío y vacío.  Entonces, ¿para qué? ¿Para qué mostrarse así, sin protección? ¿Para que te pisoteen?  Lo siento pero no. El poder de destrucción me le reservo a mi misma. Atentamente y desde hoy, Borde, seca y seria.  

vale

Dos palabras: pues ok. No entiendo nada, ni siquiera buscar analogías absurdas sirve para aclarar. De verdad, que no hay razón aparente para esa actitud tan volátil. Ese quiero y no puedo que esta siendo arrastrado desde hace semanas. Tanto cambio de humor repentino; de no saber como caerán hoy las mismas palabras repetidas del ayer. Me voy, porque me irritas a ratos si y a ratos no. Lo mismo que "se es" últimamente, a ratos si, a ratos no. Y ese a ratos, acaba cansando.

Con cierta duda

Quizás. Un quizás para empezar con cierta duda. Suena bonito el quizás cuando suena en un comienzo como este. Da pie a interrogantes, a la estadística, al fuera de control, y a la esperanza. Quizás ya me haya cansado de esperar, de intentar entenderte, de reír sin ganas y un sin fin de innumerables de esos que me desquician.  Puede ser, ¿Y quién lo sabe? si ni siquiera quien escribe estas líneas lo tiene claro, pero ¿y si no?. Que no importaría correr el riesgo de intentarlo, suponiendo que suponga un riesgo.  Pese al intríngulis del asunto, a nuestros demonios, con los que podríamos organizar una competición y esperar a que se destruyan. Pese al presentimiento de que antes de destruirse entre sí nos destruiríamos ambos antes; quizás tú ya lo sepas y sin embargo yo aún siga ciega, empeñada y sin certezas. Tan pocas respuestas para tanta pregunta. La advertencia inicial no carecia de sentido, quizás.

Después

El tiempo te muestra cosas inimaginables: Recuerdas como te gustaba pasar las tardes de sábado con toda esa gente, pero ahora no sabes si te apetece hacerlo, si será solo perder el tiempo, si te podrás acostumbrar de nuevo al bullicio, a más de cuatro o cinco, a esa multitud; te das cuenta de cuanto han cambiado, igual que tú, han cambiado su carácter, su forma de pensar, su manera de vivir... tanto que pareceis incompatibles en algunos casos, quien os lo iba a decir. Son los mismos rostros, solo más viejos, faltan algunos, pero también parecen sobrar, y sientes que no encajas del todo en esa multitud, te cuestionas si lo llegaste a hacer, que ante tus ojos esa normalidad pasada ya no tiene sentido, que lo que creías anhelar ahora no lo haces, ni lo necesitas, que incluso te sobra; es extraño como el tiempo pasa para todos y todo. No te gusta este vuelta atrás, nunca te ha gustado el retroceso; el sin saber cuanto llegará a merecer la pena, y sabiendo que hay cosas que no estas di...

Ey

Hola, Soy yo. El mismo viejo cuento que empieza como esa nueva canción de moda. Soy yo, tu cara oculta, tu locura hipocondriaca, tu descontrol, tu hipocresía, tu dolor, tu soledad, tu paranoica vena, tu llanto de madrugada, tus celos, tu ansiedad. Soy yo, todos tus demonios a la vez, tus mayores miedos y tus peores dudas. Sabes perfectamente quien soy. Nos conocemos demasiado bien ¿verdad? Llevaba mucho tiempo lejos de ti, en el fondo, lo sabemos, me echabas incluso de menos. Eres tú quien me ha llamado. Me pregunto cuanto tiempo decidirás alojarme esta vez, cuanto seas capaz de soportarme... si, he venido a probarte. Soy yo, me he encaramado en algún lugar entre tus recientes miedos; hace más frío del que recordaba aquí dentro, ¿Me darás por fin el espacio que me pertenece por derecho o piensas seguir haciéndote de rogar conmigo? Juraría haber dejado todo menos destrozado ¿A qué has estado jugando sin mi? Diría que realmente ya no me necesitas por aquí, todo parece roto ¿...