Reformas
Querida yo del pasado, tengo malas noticias para ti. Después de casi veinticinco años luchando con tus principios, la hemos liado. Te pondré en antecedentes: está semana la empezaste muy, muy, pero muy pésimamente, pero por suerte, a mi, tu versión 5 días más vieja, no puedes culparme. Aquí es donde quiero darte un toque de atención bonita, es hora de que asumas que tus malditas movidas me toca arreglarlas siempre a mí. Debido a ello, como castigo y venganza me he visto obligada a tomar una serie de medidas ante tu facilidad de complicarme(nos) la vida (estando segura de que volverías a repetir la historia y de que ahora y pese a todo, yo también imitaré muchos de tus errores). En 4 días he tirado por tierra 3 de tus principios defendidos durante más de media vida, para que escarmientes. No te lo tomes como algo personal, pero ya no tienes cabida por este presente, por eso he roto con tus errores, moral, y miedos. Que otra futura yo me escribir...