Reformas
Querida yo del pasado, tengo malas noticias para ti.
Después de casi veinticinco años luchando con tus principios, la hemos liado.
Te pondré en antecedentes: está semana la empezaste muy, muy, pero muy pésimamente, pero por suerte, a mi, tu versión 5 días más vieja, no puedes culparme. Aquí es donde quiero darte un toque de atención bonita, es hora de que asumas que tus malditas movidas me toca arreglarlas siempre a mí.
Debido a ello, como castigo y venganza me he visto obligada a tomar una serie de medidas ante tu facilidad de complicarme(nos) la vida (estando segura de que volverías a repetir la historia y de que ahora y pese a todo, yo también imitaré muchos de tus errores).
En 4 días he tirado por tierra 3 de tus principios defendidos durante más de media vida, para que escarmientes.
No te lo tomes como algo personal, pero ya no tienes cabida por este presente, por eso he roto con tus errores, moral, y miedos. Que otra futura yo me escribirá líneas parecidas, es un hecho y una certeza, pero entiende que ciertas losas deben caer antes de hundirnos.
Pero ese no es el tema que nos atañe ahora, te informo de que ahora odiamos cierta canción aunque suene durante todo el verano en los bares de toda España; además, has caído rendida ante unos tacones rosas, menudo insulto a la lucha pro-converses negras y vestidos de gala; tu obsoleta política sobre sentimientos, afrontamiento y falsas expectativas, bueno digamos que se fue junto a las de Obama al fondo del Atlántico; has abierto un perfil en cierta red social que odiabas, daños colaterales para sacar clavos oxidados, pero ya lo he solventado, esa medida era demasiado drástica para tan poco; ah, sí, eso del conformismo... eliminado quizás sea el termino correcto; por último, te comento que he tomado cierta decisión tajante e irrevocable sobre cierta/s persona/s que nos(me) partirá el corazoncito, pero ya sabes, encontraremos el modo de rehabilitarlo y ponerlo operativo de nuevo. Quizás esto sea lo único que realmente sentirá nuestra yo futura, pero manteniendo viejas costumbres, nunca tomamos la decisión correcta.
En definitiva, he reformado un poco el piso, técnicamente tu me has obligado, porque andar lloriqueando por temas carentes de importancia empezaba a formar parte de nuestros principios básicos, lo que se cargaría absolutamente todo lo que somos ahora, y por eso he tenido que sacrificar algunos otros, permíteme decir que bastante irrelevantes vistos con perspectiva. La gente que no vive dentro a penas notará las diferencias, pensando seguramente que son grandísimas idioteces, aún así solo nosotras sabemos la trascendencia de las mismas. Y esto, solo afirma uno de los recién adquiridos nuevos principios (esto ultimo se te escapa, lo sé). Espero que lo entiendas, y sino es así, te informo de que llevas casi 6 días muerta, ahora me toca a mí.
Querida yo del pasado, tengo malas noticias para ti....