El mar
Y sentias la suave brisa contra tu cara, moviendo tu ropa, y tu cabello, erizando tu piel, esa que refrescaba cada poro de tu cuerpo, mientras el sol lo bañaba en oro lentamente. El sonido de las olas te absorvia, sientiendolas bajo tus pies cosquilleantes, agua que se colaba entre las yemas de tus dedos dibujantes de corazones en la humena arena. Te sentias en la cima del mundo, aunque aquello no era más que la orilla en la playa. El mar se expandia hasta más alla de donde la vista te alcanzaba, prometiendose infinito para ti. Y con la ultima bocanada de aire fresco exalada te das cuenta de que en aquel lugar, en ese preciso momento, eres feliz; no sabes cuanto duraría aquella sensación, ni importaba tampoco demasiado, solo tenías que disfrutarlo hasta que acabara. Solo sabias que aquello era felicidad, y tal vez no tuviera la formula para su eternidad, ni mucho menos volverla definitiva, quizás aquello solo fuera un estado transitorio; pero lo unico que importaba, que te impor...