Después

El tiempo te muestra cosas inimaginables:
Recuerdas como te gustaba pasar las tardes de sábado con toda esa gente, pero ahora no sabes si te apetece hacerlo, si será solo perder el tiempo, si te podrás acostumbrar de nuevo al bullicio, a más de cuatro o cinco, a esa multitud; te das cuenta de cuanto han cambiado, igual que tú, han cambiado su carácter, su forma de pensar, su manera de vivir... tanto que pareceis incompatibles en algunos casos, quien os lo iba a decir.

Son los mismos rostros, solo más viejos, faltan algunos, pero también parecen sobrar, y sientes que no encajas del todo en esa multitud, te cuestionas si lo llegaste a hacer, que ante tus ojos esa normalidad pasada ya no tiene sentido, que lo que creías anhelar ahora no lo haces, ni lo necesitas, que incluso te sobra; es extraño como el tiempo pasa para todos y todo.

No te gusta este vuelta atrás, nunca te ha gustado el retroceso; el sin saber cuanto llegará a merecer la pena, y sabiendo que hay cosas que no estas dispuesta a soportar de nuevo. Porque simplemente, ya no eras la misma, aquella que se dejaba llevar al fin del mundo y que ahora, saborea ese placer de ser ella misma en otros brazos, que mal distribuidos en la distancia, parecen abrazar más fuerte... y mejor.









-.

Entradas populares de este blog

Reformas

.,.