NO ES FÁCIL, TAMPOCO IMPOSIBLE
Si alguna vez sientes que no puedes continuar, que quieres abandonar la lucha, que te faltan motivos para seguir adelante, que el vaso esta medio vacío, que te faltan fuerzas, que parece imposible, detente un momento.
Cierra los ojos, cuenta hasta 10, como cuando intentas no "matar" a alguien y estas enfadado/a, frustrado/a, cuenta hasta 10 de nuevo y respira. Aun con los ojos cerrados, pregúntate a ti mismo/a si lo que estas haciendo hoy, te llevara donde quieres estar mañana. Pregúntate si merece la pena aquello por lo que luchas, a pesar de que en ese momento lo único que te apetece es abandonar; piensa si, después de todo el esfuerzo que has puesto en ello, merece ser tirado por la borda. Si realmente, no te arrepentirás mañana de no haber tirado para adelante, de no haberle echado "huevos u ovarios" a la vida. Piensa si recular ahora, te llevara al punto donde querías ir. ¿cuanto valen tus sueños, tus metas para dejarlo a mitad del trayecto? Cabría preguntarse cuan de importantes son...
Hay gente ahí fuera que consigue lo que se propone, o al menos sigue, con más o menos talento, con más o menos esfuerzo, con más o menos dinero o posibilidades, y puede que con un millón de problemas que ni siquiera sabemos que podríamos tener, pero no por ello cesaran en su lucha, no por ello dejaran de intentarlo, y seguramente lo acaben consiguiendo, a base de tesón.
Y si a la primera quizás no obtengas nada, ni a la segunda... pero ¿y si a ala tercera si? dicen que va la vencida, o a la cuarta, quinta, sexta... o tantas veces como haga falta. Si al final logras lo que deseas, ¿qué más dará que te hayas estampado con quinientas paredes, si finalmente lo consigues? Si te caes, te levantas, porque todo lo que sube, baja y viceversa. No es fácil, claro que no lo es, pero ¿qué lo es? La vida en general no es fácil, crecen impedimentos hasta debajo de las piedras (créeme, que de piedras se mucho xD), recurriendo al tópico "Lo que merece la pena, no será fácil", y seria todo tremendamente aburrido.
Cuando sientas que no puedes continuar, tomate un descanso, cambiare las botas y a seguir; si quieres abandonar, recuerda por lo que estabas luchando; si te faltan los motivos, busca en que momento los perdiste, para retroceder unos pasos y recuperarlos, y haz caso a Sabina, "Nos sobran los motivos"; el vaso medio vacío, se rellena de whisky y marchando; la falta de fuerzas, tranquilo/a, bebe del vaso; pero sobretodo, lo importante es, tonterías a parte, que no hay nada imposible si te atreves a intentarlo.