Iniciativa joder, ¿donde te escondes?
Llevo meses sin escribir algo decente (menos indecente de lo normal), y hoy tampoco tengo intenciones de hacerlo.
Simplemente voy a dejar que esto fluya, un poco por pereza de abordar grandes argumentos, un poco por venganza ante quienes nunca dejan que eso pase.
En una autoproclamada derrota colosal, la clave quizás sea esa, que nunca fluía nada. No salgan malpensados ahora por aquí.
Echo de menos los tiempos en los que la gente se dejaba arrastrar a planes tontos e improvisados, solo por probar, por vivir un rato la aventura. Quizás por eso ahora que me planteo muchas cosas, el tren sea ahora una preciosa opción; quizás por eso nunca vuelva a casa por el mismo camino.
Ahora que la agenda está repleta, que parece necesario tener una excusa para todo... yo, en mi a destiempo característico, quiero un plan sorpresa de noche de cine, un poco de iniciativa, una tarde tonta de domingo comiendo pipas tijuana en el banco salvando el mundo... pero no, suele ser, que lo que se quiere, y lo que se tiene, pocas veces coinciden.
Simplificar, un querer y ejecutar, no sé, pongamos que no es tan imposible como parece.
Pongamos, simplificando y siendo adrede redundantes, menos peros y más venga vamos, a subir la montaña, a un concierto independiente, a comer escorpiones, a bailar un tango, al bar de la esquina, a comernos la boca, pero venga, vamos.
Quisiera pensar, que simplemente estoy saturada, quisiera pensar que simplemente me equivoco.
Simplemente voy a dejar que esto fluya, un poco por pereza de abordar grandes argumentos, un poco por venganza ante quienes nunca dejan que eso pase.
En una autoproclamada derrota colosal, la clave quizás sea esa, que nunca fluía nada. No salgan malpensados ahora por aquí.
Echo de menos los tiempos en los que la gente se dejaba arrastrar a planes tontos e improvisados, solo por probar, por vivir un rato la aventura. Quizás por eso ahora que me planteo muchas cosas, el tren sea ahora una preciosa opción; quizás por eso nunca vuelva a casa por el mismo camino.
Ahora que la agenda está repleta, que parece necesario tener una excusa para todo... yo, en mi a destiempo característico, quiero un plan sorpresa de noche de cine, un poco de iniciativa, una tarde tonta de domingo comiendo pipas tijuana en el banco salvando el mundo... pero no, suele ser, que lo que se quiere, y lo que se tiene, pocas veces coinciden.
Simplificar, un querer y ejecutar, no sé, pongamos que no es tan imposible como parece.
Pongamos, simplificando y siendo adrede redundantes, menos peros y más venga vamos, a subir la montaña, a un concierto independiente, a comer escorpiones, a bailar un tango, al bar de la esquina, a comernos la boca, pero venga, vamos.
Quisiera pensar, que simplemente estoy saturada, quisiera pensar que simplemente me equivoco.