por duro que se ponga el camino
Cerrar los ojos, contener el aliento. Abrirlos y sonreír.
Desviar la mirada, no mirar para no ver.
Revisar recuerdos, desperdiciando el presente.
Rayarse, pensar de mas, hablar de menos.
Y sientes que nada merece realmente la pena, nadie es nadie en un juego en el que quien más quiso más sufrió.
Un juego absurdo en el que, ahora descubres que llevabas mucho tiempo jugando a solas, que tu "oponente" abandono antes incluso de la primera tirada, o ni siquiera llego a sentarse a jugar, retirado a tiempo, mientras tú observas a un invisible, esperando a tu tirada, ignorando que no llegara nunca, ignorando que ya perdiste hace mucho rato.
Que tu mismo fuiste tu propio verdugo.
Porque ya sabes, si no tienes nada que perder, puedes jugar sin miedo.
Y sin embargo, lo que no te mata, te hará más fuerte. Y lo sabes.
Lo que hoy parece una gran derrota, una decepción, otro golpe más, algo con lo que a primeras pensamos, por mil motivos, abatimiento quizás, parece que no podremos superar, que nos superara a nosotros, puede ser a la larga una gran victoria, ¿y tú aquí, amargandote?; cuando todo depende del punto de mira, que tirando de tópicos, una batalla perdida no significa perder tambien la guerra, y si se cierra una puerta, otra se abrirá.
A veces el menos puede ser más, y decepciones convertirse en alivios.
Siempre hay un porque, no se trata de destino, pues realmente no podemos depender de creer o no en el, si esperamos conformistas, sin luchar, sin vivir, sin cometer errores, sin caer y levantar, con la esperanza de que el destino nos dará lo que nos pertenece, será nuestra propia actitud la que nos condene a ser lo que el tiempo quiera que seamos; y hemos de ser nosotros mismos, actuar, movernos hacia donde ahora queremos llegar, sin esperar a que nada haga el trabajo por nosotros. Que sean nuestros pies los que nos lleven al destino, no el mismo remolque que hace avanzar a las agujas del reloj, mientras esperamos en nuestro comido sofá.
Si no fue por lo que fuese, por algo será. Pero no te pares, gatea, anda, corre, consigue un triciclo si quieres, pero avanza.
Desviar la mirada, no mirar para no ver.
Revisar recuerdos, desperdiciando el presente.
Rayarse, pensar de mas, hablar de menos.
Y sientes que nada merece realmente la pena, nadie es nadie en un juego en el que quien más quiso más sufrió.
Un juego absurdo en el que, ahora descubres que llevabas mucho tiempo jugando a solas, que tu "oponente" abandono antes incluso de la primera tirada, o ni siquiera llego a sentarse a jugar, retirado a tiempo, mientras tú observas a un invisible, esperando a tu tirada, ignorando que no llegara nunca, ignorando que ya perdiste hace mucho rato.
Que tu mismo fuiste tu propio verdugo.
Porque ya sabes, si no tienes nada que perder, puedes jugar sin miedo.
Y sin embargo, lo que no te mata, te hará más fuerte. Y lo sabes.
Lo que hoy parece una gran derrota, una decepción, otro golpe más, algo con lo que a primeras pensamos, por mil motivos, abatimiento quizás, parece que no podremos superar, que nos superara a nosotros, puede ser a la larga una gran victoria, ¿y tú aquí, amargandote?; cuando todo depende del punto de mira, que tirando de tópicos, una batalla perdida no significa perder tambien la guerra, y si se cierra una puerta, otra se abrirá.
A veces el menos puede ser más, y decepciones convertirse en alivios.
Siempre hay un porque, no se trata de destino, pues realmente no podemos depender de creer o no en el, si esperamos conformistas, sin luchar, sin vivir, sin cometer errores, sin caer y levantar, con la esperanza de que el destino nos dará lo que nos pertenece, será nuestra propia actitud la que nos condene a ser lo que el tiempo quiera que seamos; y hemos de ser nosotros mismos, actuar, movernos hacia donde ahora queremos llegar, sin esperar a que nada haga el trabajo por nosotros. Que sean nuestros pies los que nos lleven al destino, no el mismo remolque que hace avanzar a las agujas del reloj, mientras esperamos en nuestro comido sofá.
Si no fue por lo que fuese, por algo será. Pero no te pares, gatea, anda, corre, consigue un triciclo si quieres, pero avanza.